04/11/2006

Viaje a la única ciudad amurallada de México

C A M P E C H E
La villa de San Francisco de Campeche fue fundada en 1540 por conquistadores españoles y ahora en pleno siglo XXI la ciudad se presenta al mundo como un auténtico baluarte de historia, arte y tradición.
 
El gobierno de Campeche se ha desvivido para rescatar el esplendor de siglos pasados cuando la ciudad era un hormiguero de comerciantes, artistas y piratas. Recorrer el centro histórico de la ciudad de San Francisco de Campeche es sonreir a cada momento admiranto la arquitectura, la forja y la pintura, las bellas flores y los árboles que con sus fuentes adornan la ciudad.
 
La ciudad tiene un malecón nuevo que recorre toda la ciudad y está lleno de esculturas, fuentes y muchisima luz. El mar - que no es el Caribe, pero aún es lindo cuando lo pinta de colores el sol- se disfruta caminando o comiendo un helado sentados en él. Pero de lo más bello es el centro que está rodeado de partes de una muralla que protegía a la ciudad del ataque de los piratas de siglos pasados. Hay cuatro grandes puertas, dos ya desparecidas pero otras dos aún siguen en pie: La puerta de Tierra, enorme calzada amurallada y la puerta de Mar, preciosa y más pequeña salida al ancho Mar.
Mi lugar favorito, por encima de las demás bellezas es el fuerte de San Miguel. El fuerte servía de vigía contra los ataques de los piratas. En la cima de un cerro se encuentra el fuerte. Lo protege una muralla y un foso. Para llegar a la puerta principal uno debe recorrer un camino en zig-zag y cruzar el puente levadizo. Después al entrar uno admira las grandes salas que funcionan como el Museo Arqueológico y en atrio interior con jardín y pozo que en color amarillo hacen que todo sea más bello. Desde el atrio sube una escalinata ancha de piedra caliza y llegando a la cima están los cañones y las torrecillas de vigía desde donde se ve en ancho mar verdiazul. La briza del mar es relajante y vigorizante. Ahi está mi sitio favorito y el de mi bebé. Ahi las puestas del sol son mágicas y los días como de un pasado glorioso cuando la vida era romántica y la existencia feliz. Estar ahi con mi pareja, disfrutando su sonrisa a travéz de su mirada ha sido mágico y sumamente hermoso. La ciudad es más bella cuando la visitas con alquien que la ama y a quien adoras.